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Cómo saber el sexo del bebé: semanas y métodos

Descubre a las cuántas semanas y cómo saber el sexo del bebé: ultrasonido, test prenatal no invasivo desde la semana 10 y por qué las pruebas caseras fallan.

Equipo de Mama Ai

Actualizado 28 de junio de 2026 8 min de lectura
Cómo saber el sexo del bebé: semanas y métodos

Una de las preguntas que más ilusión genera a los futuros padres es a quién están esperando: ¿un niño o una niña? Si buscas cómo saber el sexo del bebé y a las cuántas semanas se puede confirmar de forma fiable, aquí reunimos todos los métodos confiables con sus tiempos y su precisión, y repasamos con cariño las creencias populares y los «tests» de internet. Spoiler: para responder con certeza si esperas un niño o una niña solo sirven dos métodos.

Respuesta corta: a las cuántas semanas se sabe el sexo del bebé

En resumen, hay dos métodos realmente fiables:

  • Test prenatal no invasivo (NIPT): un análisis de sangre de la madre, aproximadamente a partir de la semana 10. Su precisión para determinar el sexo supera el 99 %.
  • Ultrasonido (ecografía): los genitales externos del bebé se ven con fiabilidad entre las semanas 18 y 20, durante el segundo ultrasonido de rutina (el llamado «anatómico» o morfológico). Un especialista con experiencia a veces intuye el sexo ya desde la semana 16, pero con menos seguridad.

Todo lo demás —el calendario chino, la forma de la barriga, la frecuencia cardíaca, el test del bicarbonato o las calculadoras en línea— pertenece al terreno de las creencias y la diversión: la probabilidad de acertar es parecida a la de lanzar una moneda al aire. Recuerda que el embarazo dura alrededor de 40 semanas y se divide en tres trimestres, y los dos métodos fiables caen en el primero y el segundo.

El sexo del bebé por ultrasonido: cuándo se ve con certeza

Para la mayoría de las familias, el ultrasonido es el momento en que se conoce el sexo. Los genitales externos del bebé empiezan a formarse y a diferenciarse ya hacia el final del primer trimestre, pero verlos con seguridad solo es posible más adelante. Confirmar si es niño o niña suele lograrse en el segundo ultrasonido de cribado, entre las semanas 18 y 20, que es cuando se revisa en detalle la anatomía del feto.

Un detalle importante: el primer ultrasonido de cribado, entre las semanas 11 y 13, no está pensado para determinar el sexo y no ofrece una respuesta fiable. A esa altura tan temprana, el tubérculo genital de niños y niñas se ve muy parecido, y cualquier «predicción» es solo una suposición. Puedes leer más sobre qué muestra esa primera prueba en el artículo «El primer ultrasonido del embarazo: cuándo se hace y qué muestra».

Expectant couple smiling at an ultrasound monitor during a second-trimester pregnancy scan

En la precisión de cuándo se puede saber el sexo del bebé por ultrasonido influyen varios factores a la vez:

  • la posición del feto: si el bebé está de espaldas o tiene las piernas cruzadas, a veces es imposible verlo todo;
  • las semanas de embarazo: cuantas más sean (dentro de lo razonable), más clara es la imagen;
  • la cantidad de líquido amniótico y la complexión de la madre;
  • la experiencia del especialista y la calidad del equipo.

Por qué el ultrasonido a veces se equivoca con el sexo

Incluso en un buen momento del embarazo, el especialista habla de probabilidad y no de una garantía del cien por cien. Los errores ocurren cuando:

  • un asa del cordón umbilical queda entre las piernas y se confunde con un pene;
  • el bebé está colocado de forma que no se ve el periné;
  • la exploración se hace demasiado pronto;
  • en las niñas puede haber una hinchazón temporal de los labios genitales que se confunde con rasgos masculinos.

Por eso conviene tomarse con calma cualquier «veredicto» temprano: la respuesta oficial es el resultado del ultrasonido anatómico de las semanas 18 a 20 o el análisis de sangre (test prenatal no invasivo). Hasta entonces, es mejor ver el sexo como una suposición.

Test prenatal no invasivo: cómo saber el sexo del bebé por sangre desde la semana 10

El método fiable más temprano es el test prenatal no invasivo (NIPT), que analiza el ADN libre del feto presente en la sangre de la madre. Se hace aproximadamente a partir de la semana 10: se extrae sangre de una vena de la futura mamá y se estudian los fragmentos de ADN del bebé que circulan por su torrente sanguíneo.

El objetivo principal del test es el cribado de alteraciones cromosómicas (por ejemplo, el síndrome de Down), y el sexo del bebé se determina «de paso»: según la presencia o ausencia del cromosoma Y masculino. Para conocer el sexo, su precisión es muy alta, superior al 99 %. Esa es la respuesta a cómo saber el sexo del bebé por sangre en una etapa temprana.

Conviene tener presente que, en muchos países, el test prenatal no invasivo suele ser de pago, no está disponible en todas las clínicas y el resultado puede tardar desde unos días hasta un par de semanas. Si lo necesitas y qué variante elegir es algo que conviene hablar con tu médico.

Métodos invasivos: amniocentesis y biopsia de vellosidades coriónicas

Existen métodos que ofrecen un cariotipo cien por cien preciso (el conjunto completo de cromosomas) y, por tanto, un sexo absolutamente fiable. Son la amniocentesis (extracción de una pequeña cantidad de líquido amniótico) y la biopsia de vellosidades coriónicas (estudio de las células de la futura placenta).

Pero aquí hay algo esencial: estas pruebas se realizan solo por indicación médica y genética, por ejemplo, ante un riesgo alto de alteraciones cromosómicas según los resultados del cribado. Conllevan un pequeño riesgo de complicaciones, por lo que nunca se hacen por simple curiosidad para conocer el sexo. Si tu médico recomienda una de estas pruebas, sabrás el sexo como parte del resultado, no como su objetivo.

Cómo saber el sexo del bebé sin ultrasonido: tests en línea y métodos caseros

En internet es fácil encontrar formas de «saber el sexo del bebé en línea» o sin ultrasonido: calculadoras según la fecha de concepción y la edad de la madre, tests de orina de farmacia o el test casero del bicarbonato (se mezcla la orina con bicarbonato y se observa la reacción). Suena tentador, pero no tienen ninguna base científica: su precisión ronda el 50 %, es decir, aciertan igual que si lo dejaras al azar.

Eso no significa que no puedas divertirte: jugar a adivinar durante el embarazo tiene su encanto. Solo tómate esos «tests» como un juego y no tomes decisiones serias a partir de ellos (por ejemplo, no compres con antelación todo un armario «solo rosa» o «solo azul»).

Creencias populares y mitos sobre el sexo del bebé

Hay muchísimas creencias populares sobre cómo saber el sexo del bebé sin ultrasonido, y casi todas se transmiten de generación en generación. Repasemos las más conocidas con cariño, pero con honestidad:

  • El calendario chino y las tablas del sexo según la fecha de concepción. Una idea bonita, pero es una lotería: los aciertos son casuales, porque solo hay dos opciones.
  • La frecuencia cardíaca del feto. Está muy extendida la idea de que «el corazón de las niñas late más rápido». Es un mito: la frecuencia cardíaca no depende del sexo; tanto en niños como en niñas se sitúa normalmente en torno a 110–160 latidos por minuto y varía según las semanas y la actividad del bebé.
  • La forma de la barriga (saber el sexo por la barriga). Que «la barriga en punta es niño y la redonda es niña» depende de la complexión de la madre, del tono muscular y de la posición del feto, no del sexo.
  • Los antojos. ¿Las ganas de dulce «son de niña» y las de salado o carne «de niño»? El apetito durante el embarazo cambia de forma distinta en cada persona y no predice el sexo.
  • La intensidad de las náuseas y el estado de la piel y el cabello. Que las náuseas sean más fuertes o aparezca acné depende de la sensibilidad individual a las hormonas, no de a quién esperas.
  • El anillo colgado de un hilo y el test del bicarbonato. Resultan vistosos, pero son puro entretenimiento, sin ninguna base científica.

La conclusión es sencilla: estas creencias son divertidas y forman parte de la tradición familiar, pero su precisión es de aproximadamente 50/50. Para una respuesta fiable, hay que recurrir igualmente al ultrasonido o al test prenatal no invasivo.

Saberlo antes o dejarlo como sorpresa: tú decides

Saber el sexo en el ultrasonido, hacerte el test prenatal o mantener la intriga a propósito hasta el parto es totalmente tu decisión personal, y no existe una opción «correcta» para todo el mundo. Hay quien quiere elegir el nombre con tiempo y preparar la habitación del bebé, y quien sueña con escuchar «es un niño» o «es una niña» justo en el momento del nacimiento.

Pregnant woman and her partner holding a neutral cream baby onesie at home

También puede pasar que, junto a la alegría, llegue una ligera decepción si esperabas el otro sexo. Es un sentimiento normal y bastante frecuente, no hay nada de qué avergonzarse, y suele dar paso enseguida al amor por ese bebé en concreto. Al final, lo más importante es siempre lo mismo: que el bebé nazca sano.

Cuando ya conozcas el sexo, empieza la parte agradable de los preparativos: por ejemplo, puedes elegir con calma el nombre para tu niña o niño. Y en el segundo trimestre te espera otro momento entrañable: los primeros movimientos del bebé, que tampoco dependen del sexo, pero se recuerdan toda la vida.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. La disponibilidad de los métodos, su coste y los plazos pueden variar según el país y la clínica; guíate por las recomendaciones de tu ginecólogo-obstetra.

Conclusiones clave

  • El test prenatal no invasivo (análisis de sangre de la madre) es el método fiable más temprano: aproximadamente desde la semana 10, con una precisión para el sexo superior al 99 %.
  • El ultrasonido muestra el sexo con fiabilidad entre las semanas 18 y 20; el primer ultrasonido de las semanas 11–13 no sirve para esto.
  • El ultrasonido puede equivocarse por la posición del feto, el cordón entre las piernas o por hacerse demasiado pronto; toma cualquier «veredicto» temprano como una suposición.
  • La amniocentesis y la biopsia de vellosidades coriónicas se hacen solo por indicación médica, no para conocer el sexo.
  • El calendario chino, la forma de la barriga, la frecuencia cardíaca, el test del bicarbonato y las calculadoras en línea no predicen el sexo (precisión de alrededor del 50 %).
  • Saber el sexo con antelación o esperar a la sorpresa es tu decisión personal; lo importante es que el bebé esté sano.

Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.

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