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¿Café en el embarazo? Cuánta cafeína es segura

El café en el embarazo no está prohibido, pero conviene limitar la cafeína a unos 200 mg al día. Te explicamos el límite y alternativas seguras.

Equipo de Mama Ai

Actualizado 25 de junio de 2026 8 min de lectura
¿Café en el embarazo? Cuánta cafeína es segura

La taza de café de la mañana es un pequeño ritual y, al enterarse del embarazo, muchas mujeres se preocupan de inmediato: ¿tendré que renunciar a ella? La buena noticia es que, la mayoría de las veces, no hace falta dejarlo por completo. La pregunta clave no es si se puede tomar café en el embarazo en general, sino cuánta cafeína al día se considera segura. A continuación, una explicación tranquila y basada en las recomendaciones de ACOG, NHS y la OMS: cuál es el límite, dónde se esconde la cafeína además del café, qué riesgos implica superarla y cómo reducir la dosis poco a poco sin sufrir.

¿Se puede tomar café en el embarazo? La respuesta corta

Sí, el café en el embarazo suele estar permitido: no es necesario eliminarlo por completo. Las principales organizaciones médicas (ACOG, NHS) coinciden en que la futura mamá debería limitar la cafeína a unos 200 mg al día. Es un límite máximo, no una meta que haya que alcanzar: una taza pequeña de café al día cabe sin problema dentro de esa cifra.

Es importante entender que esos 200 mg son toda la cafeína del día sumando todas las fuentes, no solo la del café. Ahí entran también el té, los refrescos de cola, las bebidas energéticas, el chocolate e incluso algunos medicamentos. Por eso resulta más práctico pensar no en «cuántas tazas de café», sino en «cuántos miligramos de cafeína» se acumulan a lo largo del día.

Cuánto son 200 mg de cafeína al día en la práctica

El contenido de cafeína varía mucho según la bebida, su intensidad y el tamaño de la taza, pero los valores orientativos (según el NHS y la Clínica Mayo) son aproximadamente estos:

  • Café de filtro, taza de ~250 ml: unos 140 mg.
  • Café instantáneo, taza de ~250 ml: unos 100 mg.
  • Espresso, una porción: alrededor de 60–80 mg.
  • Té negro, una taza: unos 50–75 mg.
  • Té verde, una taza: unos 30–50 mg.
  • Lata de cola (330 ml): unos 40 mg.
  • Lata de bebida energética (250 ml): unos 80 mg, y a menudo más.
  • Chocolate negro (50 g): hasta 25 mg; el chocolate con leche, unos 10 mg.
  • Café descafeinado: apenas 2–5 mg.

Si lo traducimos a medidas cotidianas, 200 mg equivalen aproximadamente a una taza grande de café de filtro más una taza de té, o a dos tazas de café instantáneo, o a un par de espressos. En cuanto calcules en miligramos tus bebidas habituales, mantenerte dentro del límite resulta mucho más sencillo.

Everyday sources of caffeine side by side: a cup of black coffee, a glass of black tea, a can of cola, an energy drink and dark chocolate

Dónde se esconde la cafeína además del café

El error más frecuente es contar solo el café y olvidarse del resto. Sin embargo, el límite diario se alcanza con facilidad a partir de fuentes inesperadas. Esto es lo que conviene tener presente.

El té, incluidos el verde y el matcha

Muchas mujeres cambian el café por el té pensando que es «seguro», pero la cafeína (en el té a veces se le llama teína) está presente tanto en el té negro como en el verde y en el matcha. La respuesta a la pregunta tan habitual de si el té tiene cafeína es claramente que sí. Un té fuerte o reposado durante mucho tiempo puede acercarse en cafeína a un café flojo, así que sustituir el café por un litro de té cargado no es la solución.

Cola, refrescos y, sobre todo, bebidas energéticas

A la cola y a varios refrescos azucarados se les añade cafeína a propósito. Pero las verdaderas «protagonistas» son las bebidas energéticas: contienen mucha cafeína y, además, azúcar, taurina y otros estimulantes cuya combinación está poco estudiada durante el embarazo. Lo más sensato es dejar las energéticas por completo hasta después del parto y la lactancia.

Chocolate, cacao y medicamentos

El chocolate contiene algo de cafeína, y cuanto más oscuro, más. Una tableta de chocolate negro a lo largo de la tarde suma de forma notable al total del día. La cafeína también forma parte de algunos analgésicos y remedios «para el resfriado y el dolor de cabeza», así como de los suplementos preentrenamiento. Por eso, antes de tomar cualquier medicamento sin receta durante el embarazo, lee la composición y consúltalo con tu médico o farmacéutico. Y recuerda: incluso el café «descafeinado» conserva cantidades mínimas de cafeína; poco, pero no cero.

Por qué se recomienda limitar la cafeína

La cafeína atraviesa la placenta con facilidad, y el bebé y la placenta apenas tienen las enzimas necesarias para descomponerla. Eso significa que el bebé recibe la cafeína, pero no puede eliminarla con rapidez: la sustancia permanece en su circulación más tiempo que en la tuya.

¿Qué dicen los estudios? Con un consumo alto de cafeína (bastante por encima de 200 mg al día), varias investigaciones señalan una relación con un mayor riesgo de aborto espontáneo, bajo peso al nacer y restricción del crecimiento fetal. Conviene subrayar que se trata de asociaciones, no de una causa directa demostrada, y la ciencia aún no ha dado una respuesta definitiva. Precisamente por eso las recomendaciones son prudentes: ni «prohibición total» ni «toma lo que quieras», sino una limitación razonable de unos 200 mg que reduce el posible riesgo sin privarte de tu taza favorita. La cafeína es solo un elemento más de una dieta saludable; sobre qué pueden y qué no pueden comer las embarazadas lo contamos en detalle en otro artículo.

La cafeína por trimestres: ¿hay diferencias?

El límite de 200 mg al día es válido durante todo el embarazo, pero hay matices. En el primer trimestre, muchas mujeres prefieren curarse en salud y tomar menos, lo cual es razonable, ya que es el periodo de formación activa de los órganos del bebé. Además, a medida que avanza el embarazo el cuerpo elimina la cafeína cada vez más despacio: en el segundo y el tercer trimestre su «vida media» se alarga de forma notable, y la misma taza hace efecto durante más tiempo.

Hay también un detalle práctico positivo: en las primeras semanas el café a menudo «se cae solo» de la rutina, porque provoca más náuseas. La cafeína puede intensificar las náuseas y el ardor de estómago, por lo que, ante unas náuseas del embarazo marcadas, a muchas mujeres les resulta más fácil estar sin él. Y, además, dificulta el sueño, y el buen descanso es especialmente importante para la futura mamá.

Café descafeinado, achicoria e infusiones de hierbas

Si lo que buscas es el sabor y el ritual, y no el efecto estimulante, hay buenas alternativas:

  • Café descafeinado. Contiene solo cantidades mínimas de cafeína y, en cantidades moderadas, se considera una opción segura. Su sabor se parece mucho al de siempre.
  • Achicoria. La bebida hecha con raíz de achicoria no contiene cafeína y su sabor recuerda al café, por lo que es una sustituta popular. En cantidades moderadas suele ser adecuada, pero durante el embarazo conviene comentar su consumo habitual con el médico.
  • Infusiones de hierbas. Aquí hace falta precaución: «de hierbas» no significa automáticamente «seguro». Algunas plantas no son recomendables durante el embarazo. Elige infusiones que indiquen expresamente que son aptas para futuras mamás, tómalas con moderación y, ante la duda, consulta con tu médico.
A warm cup of caffeine-free chicory drink with dried chicory root on a wooden table, a calming coffee alternative during pregnancy

Cómo tomar menos café sin sufrir

No es obligatorio cortar la costumbre de golpe: una reducción suave se lleva mejor y provoca con menos frecuencia el dolor de cabeza por abstinencia de cafeína. Lo que ayuda:

  • Reduce la porción, no cuentes solo las tazas. Una taza pequeña en lugar de una grande ya supone decenas de miligramos menos.
  • Pásate al café «a medias»: mezcla café normal con descafeinado y ve aumentando poco a poco la proporción de este último.
  • Prepara el té más flojo y retira la bolsita o las hojas antes; así habrá menos cafeína en la taza.
  • Bebe más agua. Muchas veces las ganas de café tienen que ver con el cansancio o la sed; un vaso de agua suele cubrir esa necesidad.
  • Reduce de forma gradual, a lo largo de varios días, para evitar el dolor de cabeza por abstinencia, la irritabilidad y la somnolencia.
  • Vigila el azúcar de las bebidas de café. Un latte con sirope, un capuchino dulce o los «3 en 1» llevan también mucho azúcar. Si te preocupa tu nivel de glucosa o tienes riesgo de diabetes gestacional, elige bebidas sin azúcar añadido.

Esa energía «cafetera» que te ahorras es más útil dedicarla a una alimentación equilibrada y a los nutrientes que necesitas, por ejemplo a tomar de forma regular ácido fólico, algo que conviene consultar con tu médico.

Cuándo conviene hablar de la cafeína con el médico

Motivos para comentarlo con tu ginecólogo-obstetra:

  • antes del embarazo tomabas mucho café (varias tazas al día) y no sabes bien cómo reducirlo;
  • después de un café o una bebida energética notas palpitaciones, temblores, ansiedad o cambios en la presión arterial;
  • tomas medicamentos y no sabes si contienen cafeína;
  • tu embarazo tiene particularidades (por ejemplo, antecedentes de abortos espontáneos o de restricción del crecimiento fetal): el médico puede darte recomendaciones más personalizadas.

Conclusiones clave

  • El café en el embarazo no está prohibido: la referencia segura es hasta unos 200 mg de cafeína al día sumando todas las fuentes.
  • Una taza pequeña de café al día suele caber dentro del límite.
  • La cafeína no está solo en el café: el té (también el verde), la cola, las bebidas energéticas, el chocolate y algunos medicamentos también cuentan.
  • Las bebidas energéticas es mejor eliminarlas por completo durante el embarazo.
  • La cafeína atraviesa la placenta y el bebé la elimina despacio; las dosis altas se asocian a riesgos, por eso el límite es prudente.
  • El descafeinado y la achicoria son alternativas prácticas; con las infusiones de hierbas, ten cuidado y consulta con tu médico.
  • Reduce el café poco a poco, disminuye las porciones y bebe más agua.

Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye la consulta personalizada con un profesional. Para cuestiones sobre tu embarazo y tu límite individual de cafeína, acude a tu ginecólogo-obstetra.

Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.

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