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Viajar en avión embarazada: hasta qué semana y riesgos

En un embarazo sin complicaciones, volar suele ser seguro. Te contamos hasta qué semana se puede viajar en avión embarazada y cómo reducir los riesgos.

Equipo de Mama Ai

Actualizado 6 de julio de 2026 8 min de lectura
Viajar en avión embarazada: hasta qué semana y riesgos

Esperas a tu bebé y sueñas con un viaje: al mar, a visitar a la familia o por trabajo. Y enseguida aparece la inquietud: ¿se puede volar embarazada?, ¿el vuelo le hará daño al bebé?, ¿hasta qué semana te dejan subir al avión? La buena noticia: en un embarazo tranquilo y sin complicaciones, viajar en avión suele ser seguro tanto para ti como para tu bebé.

En este artículo repasamos lo esencial: hasta qué semana se puede volar embarazada, qué trimestre es el más cómodo, qué riesgos son reales (y cuáles están muy exagerados) y cómo hacer que el vuelo sea lo más cómodo posible. Esto es información general: la decisión final tómala siempre junto con tu médico.

¿Se puede volar embarazada?

Para la mayoría de las futuras mamás, la respuesta es sí. Si el embarazo transcurre sin complicaciones y tanto tú como el bebé se encuentran bien, un vuelo corto o de media distancia no suele suponer ningún peligro. Las grandes organizaciones médicas —el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), el NHS británico y el RCOG— coinciden en que, con un embarazo de bajo riesgo, viajar en avión es seguro.

El vuelo en sí no adelanta el parto ni daña al bebé. El temor de que la vibración, el despegue o el aterrizaje «perjudiquen» al pequeño no tiene fundamento. Lo que de verdad importa no es el hecho de volar, sino cómo transcurre tu embarazo y si existe alguna contraindicación especial: hablaremos de ellas más abajo.

Pregnant woman relaxing in an airplane window seat with a hand on her belly

El mejor momento para volar: el segundo trimestre

Si puedes planificar el viaje, el periodo más cómodo es el segundo trimestre, aproximadamente entre las semanas 14 y 27. Para entonces suelen remitir las náuseas y el cansancio intenso de las primeras semanas, y todavía queda lejos la pesadez y la cercanía del parto del tercer trimestre. El riesgo de complicaciones como el aborto espontáneo o el parto prematuro también es menor en esta etapa.

En el primer trimestre no está prohibido volar, pero a muchas futuras mamás las agobian las náuseas y el cansancio, que pueden hacer el vuelo más difícil de llevar. El tercer trimestre tiene sus propias molestias: cuesta más estar sentada mucho rato, dan más ganas de ir al baño y se hinchan más las piernas. Además, es justo hacia el final cuando entran en juego las restricciones de las aerolíneas.

¿Hasta qué semana se puede volar embarazada?

No hay una razón médica para dejar de volar en una semana concreta, pero las aerolíneas tienen sus propias normas, y varían entre unas y otras. La mayoría de las compañías permiten volar en un embarazo de un solo bebé aproximadamente hasta la semana 36, y en un embarazo múltiple (mellizos, trillizos), por lo general hasta la semana 32.

A partir de la semana 28, más o menos, muchas aerolíneas piden un certificado médico. En él suele indicarse la fecha probable de parto y se confirma que el embarazo transcurre con normalidad y que no hay contraindicaciones para volar. Cerca de la fecha, el certificado debe ser reciente: no es raro que pidan que se haya emitido como máximo 7 días antes del vuelo.

Cada compañía tiene sus propias normas, así que consulta siempre por adelantado las condiciones de la aerolínea concreta, tanto para el vuelo de ida como para el de vuelta. Comprueba el límite de semanas, si hace falta certificado y en qué idioma. Así te ahorrarás sorpresas desagradables en el mostrador de facturación.

Riesgos reales del vuelo y cómo reducirlos

Viajar en avión durante el embarazo tiene algunos matices reales, pero casi todos son manejables. Vamos por partes.

Trombosis venosa profunda (TVP)

Estar mucho tiempo inmóvil en el asiento ralentiza la circulación de la sangre en las venas de las piernas, y el propio embarazo aumenta un poco la tendencia de la sangre a formar coágulos. Por eso, en los vuelos largos crece el riesgo de trombosis venosa profunda (TVP): la formación de un coágulo, casi siempre en la pantorrilla. Es el riesgo principal de los vuelos de larga distancia, pero se puede controlar sin problema.

Reducirlo es sencillo:

  • levántate y camina por el pasillo cada 30–60 minutos, cuando sea seguro;
  • en el propio asiento, haz ejercicios con los pies: gira los tobillos, lleva la punta del pie hacia ti y hacia fuera, sube y baja los talones;
  • bebe suficiente agua y evita el alcohol y el exceso de café;
  • habla con tu médico sobre las medias de compresión: en los vuelos largos ayudan mucho;
  • a ser posible, elige un asiento junto al pasillo para levantarte con más facilidad.

Esas mismas medidas alivian la hinchazón y los calambres en las piernas, que de por sí acompañan muchas veces al embarazo. Y una señal de alarma: si después del vuelo una pierna se hincha de forma notable, se enrojece, se pone caliente y duele, no esperes y busca atención médica.

Radiación

A gran altura, el nivel de radiación cósmica es algo mayor que en tierra. Pero para vuelos esporádicos esa dosis es insignificante y no se considera peligrosa para el embarazo. Otra cosa es la de los pilotos y auxiliares de vuelo, que pasan muchísimas horas en el aire: para ellos existen recomendaciones específicas. Una pasajera normal no tiene por qué preocuparse por esto.

Presión en la cabina, mareo y oídos

La presión y el nivel de oxígeno de la cabina son cómodos para un embarazo sano: el bebé está bien protegido. A veces molestan otras pequeñeces: unas ligeras náuseas, los oídos taponados, el aire seco. Esto es lo que ayuda:

  • si te mareas, elige un asiento cerca del ala, mira al horizonte y come algo ligero;
  • para los oídos taponados van bien tragar saliva, bostezar y beber agua a pequeños sorbos;
  • lleva contigo agua y bálsamo labial: en la cabina el aire es seco;
  • ponte el cinturón e intenta descansar más.

Cuándo es mejor no volar y consultar antes con tu médico

En algunas situaciones es mejor abstenerse de volar o, al menos, hablarlo antes con el médico. No es motivo para asustarse: simplemente, en ciertos casos el vuelo añade un riesgo innecesario. Conviene ser prudente si hay:

  • preeclampsia o tensión alta relacionada con el embarazo;
  • placenta previa o sangrado;
  • amenaza de parto prematuro o rotura prematura de la bolsa;
  • anemia grave;
  • una trombosis previa o alto riesgo de TVP;
  • algunos casos de embarazo múltiple.

Esta lista no es exhaustiva. Si tu embarazo tiene particularidades, tienes enfermedades crónicas o simplemente dudas, una breve conversación con tu médico antes de comprar los billetes lo aclarará todo.

Cómo prepararte para el vuelo: lista de comprobación

Con un poco de preparación, el vuelo transcurrirá con tranquilidad. Esto es lo que conviene hacer con antelación.

Pregnant woman fastening the airplane lap seatbelt low under her belly
  • Consulta las normas de la aerolínea sobre el límite de semanas y el certificado, con tiempo y para ambos vuelos.
  • Lleva tus documentos: la cartilla del embarazo, los resultados de los análisis y los datos de contacto de tu médico.
  • Contrata un seguro que cubra el embarazo y averigua dónde te atenderán en el lugar de destino.
  • Ponte bien el cinturón: la banda inferior debe quedar por debajo de la barriga, sobre las caderas, y no cruzada sobre el vientre.
  • Muévete cada 30–60 minutos y haz ejercicios con los pies.
  • Bebe agua, usa ropa holgada y calzado cómodo y, si quieres, medias de compresión.
  • Lleva algo de comer y todo lo que te ayude con las náuseas.
  • Ten en cuenta la salud del destino: en algunos países hay riesgo, por ejemplo, del virus del Zika; infórmate antes de si es seguro viajar allí estando embarazada.

Un apunte sobre seguridad: los arcos y escáneres del aeropuerto son inofensivos para las embarazadas, puedes pasar por ellos sin preocuparte. Y si así te quedas más tranquila, siempre puedes pedir un registro manual.

Lo esencial

  • En un embarazo sin complicaciones, volar suele ser seguro tanto para ti como para tu bebé.
  • El periodo más cómodo para volar es el segundo trimestre, más o menos entre las semanas 14 y 27.
  • La mayoría de las aerolíneas permiten volar hasta la semana ~36 en embarazos de un bebé y hasta la ~32 en embarazos múltiples; a partir de la semana ~28 suele hacer falta un certificado médico.
  • Consulta siempre por adelantado las normas de la aerolínea concreta, para ambos vuelos.
  • El principal riesgo manejable de los vuelos largos es la trombosis: muévete, bebe agua y habla sobre las medias de compresión.
  • Si hay complicaciones en el embarazo (preeclampsia, placenta previa, amenaza de parto, etc.), consulta primero con tu médico.

Este artículo tiene un carácter informativo general y no sustituye la consulta con tu médico. La decisión sobre el vuelo y sus plazos tómala junto con tu ginecólogo-obstetra, teniendo en cuenta las particularidades de tu embarazo.

Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.

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