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Bebé de nalgas: qué hacer y cómo será el parto

¿Tu bebé está de nalgas? Antes de las 36 semanas es normal y la mayoría aún se gira. Te explicamos los tipos, la versión cefálica externa y cómo será el parto.

Equipo de Mama Ai

Actualizado 5 de julio de 2026 9 min de lectura
Bebé de nalgas: qué hacer y cómo será el parto

¿Te han dicho que el bebé está «sentado», con las nalgas hacia abajo, en presentación de nalgas (o presentación podálica)? Esta noticia suele darse en una revisión del tercer trimestre, y la primera reacción casi siempre es la misma: preocupación y la pregunta «¿y cómo voy a dar a luz?». Queremos tranquilizarte: antes de las 36 semanas, que el bebé esté de nalgas es normal y la mayoría todavía tiene tiempo de colocarse con la cabeza hacia abajo por sí solo. Y si tu bebé sigue sentado cerca del parto, la obstetricia actual dispone de soluciones seguras: desde la versión cefálica externa hasta la cesárea programada.

Veámoslo con calma y por orden: qué es la presentación de nalgas, de qué tipos hay, por qué ocurre, cómo se diagnostica y qué se puede hacer realmente, incluido cómo transcurre el parto en este caso.

Qué es la presentación de nalgas del bebé

Al final del embarazo, la mayoría de los bebés adoptan la presentación cefálica: se colocan con la cabeza hacia abajo, hacia la entrada de la pelvis. Es la postura más cómoda para nacer. En la presentación de nalgas ocurre lo contrario: hacia el canal del parto quedan las nalgas o los pies del bebé, mientras que la cabeza está arriba, bajo las costillas.

La presentación de nalgas en sí no es una enfermedad ni una patología, sino solo una variante de la posición del feto en el útero. El bebé crece y se desarrolla igual que los demás. La única cuestión es en qué posición estará en el momento del parto, porque de ello depende cómo se planifica. La presentación de nalgas es uno de los temas que conviene vigilar durante el tercer trimestre del embarazo.

Hasta qué semana es normal que el bebé esté de nalgas

Esto es quizá lo más importante que hay que recordar. En torno a las 28–30 semanas, aproximadamente uno de cada cuatro bebés está de nalgas, y es algo absolutamente normal. En el útero todavía hay espacio suficiente y líquido amniótico, y el bebé se mueve y cambia de postura varias veces al día.

A medida que crece, el bebé va teniendo menos espacio y la mayoría se colocan por sí solos en presentación cefálica hacia las 34–37 semanas. Al final, a término solo quedan de nalgas alrededor del 3–4% de los bebés. Dicho de otro modo: si te han hablado de «nalgas» en la semana 30–34, la probabilidad de que el bebé todavía se gire solo es muy alta.

De forma indirecta puedes intuir la posición del bebé por dónde notas las patadas más fuertes: cuando está de nalgas, las pataditas se sienten en la parte baja del vientre, y la cabeza, dura y redondeada, se palpa arriba. Pero las sensaciones en casa no son un diagnóstico y no conviene fiarse de ellas en lugar de una exploración. Sobre cómo cambia la actividad del bebé lo contamos en detalle en el artículo sobre los movimientos del bebé y qué es normal por semanas.

Tipos de presentación de nalgas

La presentación de nalgas puede ser de varios tipos, y de ello depende en gran medida cómo se planifica el parto:

  • Nalgas puras o francas (frank). Es la más frecuente. Las piernas del bebé están estiradas a lo largo del cuerpo, con los pies a la altura de la cara, y hacia la entrada de la pelvis solo quedan las nalgas. Se considera la más favorable.
  • Nalgas completas (complete). El bebé está sentado «como un sastre»: las piernas flexionadas por las caderas y las rodillas, y hacia abajo quedan tanto las nalgas como los pies.
  • Presentación de pies (footling). Hacia el canal del parto se dirige uno o los dos pies. En este caso hay más riesgo de complicaciones en el parto, incluido el prolapso del cordón umbilical.

Aparte están la situación oblicua y la transversa del feto: ya no son una presentación de nalgas, sino la situación en que el bebé está atravesado, en diagonal o de lado en el útero, sin ninguna parte (cabeza ni nalgas) sobre la entrada de la pelvis. La situación transversa a término es indicación de cesárea programada.

Por qué el bebé se coloca de nalgas: causas y factores de riesgo

La mayoría de las veces no es posible señalar una causa clara: el bebé simplemente ha adoptado esa postura y es cuestión de azar. Pero hay factores que aumentan la probabilidad de una presentación de nalgas:

  • Prematuridad. Cuanto menos avanzado está el embarazo, más a menudo el bebé aún no se ha girado; por eso en los partos prematuros la presentación de nalgas es más frecuente.
  • Exceso o falta de líquido amniótico. El exceso de líquido da al bebé demasiada libertad, y su escasez, al contrario, le dificulta girarse.
  • Embarazo múltiple. A los gemelos o trillizos el útero les queda estrecho, y a alguno de los bebés puede faltarle espacio para colocarse con la cabeza hacia abajo.
  • Particularidades del útero. Anomalías en su forma (por ejemplo, útero bicorne o arcuato) o miomas grandes.
  • Placenta previa. Cuando la placenta cubre la salida del útero, al bebé le cuesta más colocarse en cefálica.
  • Cordón umbilical corto o una circular de cordón que limita la movilidad del bebé.
  • Algunas particularidades del propio desarrollo del bebé.

Importante: tener un factor de riesgo no significa que el bebé vaya a quedarse necesariamente de nalgas, y no tenerlo no garantiza que se gire. Muy a menudo la presentación de nalgas aparece en mujeres completamente sanas y sin ninguna causa aparente.

Cómo se diagnostica la presentación de nalgas

Primero, el médico puede sospechar una presentación de nalgas en una exploración externa normal del abdomen, mediante las llamadas maniobras de Leopold. El profesional palpa suavemente el vientre y determina dónde está la cabeza, dura y redondeada, dónde las nalgas y hacia dónde queda la espalda del bebé.

La posición del feto se confirma definitivamente con la ecografía. Los ultrasonidos muestran con precisión no solo el hecho de la presentación de nalgas, sino también su tipo (nalgas o pies), la posición de la cabeza, la cantidad de líquido y la ubicación de la placenta: todo lo necesario para planificar los siguientes pasos. Por lo general, la cuestión de la posición del bebé cobra verdadera importancia hacia las 34–36 semanas: antes de ese momento el giro todavía es muy probable.

¿Se puede girar al bebé?

Si cerca de las 36 semanas el bebé sigue sentado con las nalgas hacia abajo, no significa que no haya opciones. Existe un método médico para ayudarle a girarse y hay métodos caseros con menos respaldo científico.

Versión cefálica externa (VCE / ECV)

La versión cefálica externa (en las fuentes en inglés, ECV, external cephalic version) es un procedimiento en el que el médico, con las manos y a través de la pared del abdomen, «gira» con cuidado al bebé hasta la presentación cefálica. Suele realizarse en las semanas 36–37 en el hospital, donde, si hace falta, se puede practicar rápidamente una cesárea.

Cómo se hace: a la mujer pueden administrarle un fármaco que relaja el útero, la posición y el estado del bebé se controlan por ecografía y por el latido cardíaco, y el médico, con movimientos suaves, empuja las nalgas hacia arriba ayudando al bebé a «rodar». El giro se consigue aproximadamente en la mitad de las mujeres; a veces el bebé vuelve a su posición y se puede repetir el intento. El procedimiento puede resultar molesto, pero se realiza bajo control y, en general, se considera seguro.

La versión cefálica externa no es adecuada para todas. Por lo general no se realiza en caso de placenta previa, tras la rotura de la bolsa, con sangrado, en algunos casos de cicatriz uterina, en el embarazo múltiple y cuando de todos modos ya está prevista una cesárea por otros motivos. Si la versión es adecuada para ti, lo decide tu médico.

Métodos y ejercicios caseros

En internet se encuentran muchos «ejercicios para girar al bebé»: la posición rodilla-pecho, las basculaciones de la pelvis, los balanceos. Su eficacia demostrada es baja, pero en un embarazo que transcurre con normalidad las posturas suaves no suelen hacer daño, y a muchas mujeres les ayudan a relajarse.

Pregnant woman doing a gentle knee-chest position on a yoga mat at home to help turn a breech baby

Lo que más se recomienda es la posición rodilla-pecho (genupectoral): apoyarse sobre los antebrazos y las rodillas de modo que la pelvis quede más alta que los hombros, y mantenerse así unos minutos. La idea es dar al bebé más espacio para girarse. Si quieres añadir movimiento, hazlo dentro de una actividad segura, de la que hablamos en el artículo sobre el ejercicio en el embarazo. Mención aparte merece la moxibustión (quemar cigarros de artemisa cerca de un punto del dedo meñique), un método de la medicina tradicional china: los datos sobre su utilidad son contradictorios y solo debería aplicarse bajo la supervisión de un especialista. Antes de probar cualquier método, coméntalo con tu médico.

Cómo es el parto con presentación de nalgas

La segunda gran pregunta es cómo dar a luz si, llegado el término, el bebé sigue de nalgas. Aquí hay dos caminos, y la elección siempre se toma junto con el médico, teniendo en cuenta el tipo de presentación, el tamaño del bebé y de la pelvis, tus antecedentes y la experiencia del hospital.

Cesárea programada

Hoy, ante una presentación de nalgas a término, la cesárea programada es la opción más frecuente. Grandes estudios han mostrado que, para el bebé en presentación de nalgas, la cirugía programada es de media más segura que el parto vaginal, por lo que se recomienda a la mayoría de las mujeres. La intervención suele programarse cerca de la semana 39. Sobre cómo transcurre la intervención y la recuperación posterior lo contamos en detalle en el artículo sobre la cesárea: indicaciones, operación y recuperación.

Parto vaginal en presentación de nalgas

El parto vaginal con presentación de nalgas es posible, pero solo en casos seleccionados y bajo ciertas condiciones: nalgas puras, un bebé no muy grande, una pelvis de tamaño suficiente, ausencia de otras complicaciones y, lo que es especialmente importante, un equipo obstétrico con experiencia que domine la técnica de atención de estos partos. Si se cumplen estas condiciones y quieres tener un parto vaginal, coméntalo con tu médico con antelación y elige un hospital donde lo practiquen.

Cuándo acudir al médico con urgencia

En la presentación de nalgas hay una situación que requiere atención inmediata: la rotura de la bolsa (romper aguas). Cuando lo que se presenta son las nalgas o los pies, estos no cierran la entrada de la pelvis con tanta firmeza como la cabeza, y junto con el líquido puede deslizarse hacia el canal del parto un asa del cordón umbilical (prolapso de cordón). Esto es peligroso para el bebé.

Por eso, si tienes una presentación de nalgas y rompes aguas o empiezan las contracciones, ponte en contacto de inmediato con el hospital y acude allí, a ser posible tumbada de lado. Para entender qué está ocurriendo exactamente te ayudará nuestro artículo sobre cómo saber que ha empezado el parto. También conviene acudir al médico sin demora si tienes sangrado, dolor abdominal intenso o notas una disminución evidente de los movimientos del bebé.

Ideas clave

  • La presentación de nalgas es cuando el bebé está colocado con las nalgas o los pies hacia abajo, en lugar de la cabeza.
  • Antes de las 36 semanas es normal: la mayoría de los bebés todavía se giran solos, y a término quedan de nalgas solo alrededor del 3–4%.
  • Existen las nalgas puras, las nalgas completas y la presentación de pies; la situación oblicua y transversa del feto es un caso aparte.
  • A menudo no se puede señalar la causa; entre los factores de riesgo están la prematuridad, el exceso o falta de líquido, el embarazo múltiple, las particularidades del útero y la placenta previa.
  • La posición se confirma con la exploración y la ecografía. Cerca de las semanas 36–37 pueden proponerte una versión cefálica externa, que se consigue aproximadamente en la mitad de las mujeres.
  • Ante una presentación de nalgas a término, lo más habitual es optar por una cesárea programada; el parto vaginal es posible en casos seleccionados y con un equipo experimentado.
  • Si rompes aguas con el bebé de nalgas, ve enseguida al hospital por el riesgo de prolapso de cordón.

Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye la consulta individual con un profesional. La conducta ante una presentación de nalgas, la posibilidad de una versión cefálica externa y la vía del parto las determina tu ginecólogo-obstetra según tu situación.

Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.

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