Ir al contenido
Volver al Diario

Tercer trimestre del embarazo: guía semana a semana

El tercer trimestre del embarazo (semanas 28 a 40): cómo crece el bebé semana a semana, qué siente mamá, qué controles tocan, señales de alarma y cómo prepararte para el parto.

Equipo de Mama Ai

Actualizado 1 de julio de 2026 10 min de lectura
Tercer trimestre del embarazo: guía semana a semana

El tercer trimestre del embarazo es la recta final: desde la semana 28 hasta el parto. Tu bebé crece a toda marcha y se prepara para conocerte, mientras el cuerpo de mamá cambia prácticamente cada semana. En esta guía repasamos con calma qué ocurre en el tercer trimestre: cómo se desarrolla el bebé semana a semana, qué siente mamá, qué controles te esperan, qué síntomas se consideran normales y cuáles son motivo para llamar al médico, y cómo prepararte para el parto. Si estás leyendo esto con falta de aire, las piernas hinchadas y algo de inquietud, tranquila: estás en buena compañía, la de millones de futuras mamás.

El tercer trimestre: cuántas semanas dura y cuándo empieza

El embarazo suele dividirse en tres trimestres. El tercer trimestre comienza en la semana 28 y dura hasta el parto. Lo más frecuente es que el parto llegue alrededor de la semana 40, pero se considera embarazo a término el que ocurre entre las semanas 37 y 42. Dicho de forma sencilla, el tercer trimestre abarca aproximadamente las semanas 28 a 40, más o menos los tres últimos meses.

Los médicos dividen el embarazo a término en varias etapas, y eso influye en cómo se lleva el seguimiento:

  • Antes de las 37 semanas: si empiezan contracciones regulares, se trata de un parto prematuro y el bebé podría necesitar ayuda.
  • 37 a 38 semanas y 6 días: término temprano.
  • 39 a 40 semanas y 6 días: término completo, el momento óptimo para el parto.
  • 41 semanas o más: embarazo prolongado (postérmino), que se vigila con especial atención.

La fecha probable de parto se calcula a partir de la última menstruación y de los datos de la primera ecografía, pero recuerda: es una referencia, no un horario fijo. Solo una pequeña parte de los bebés nace justo en la fecha prevista.

Cómo se desarrolla el bebé: el tercer trimestre semana a semana

En el tercer trimestre el bebé pasa de ser un pequeñín frágil a estar listo para la vida fuera del útero. Gana peso, sus pulmones y su cerebro «maduran» y se coloca en una posición cómoda de cara al parto. Las cifras de peso y talla que siguen son promedios orientativos: tu bebé puede ser un poco más grande o más menudo, y eso es completamente normal.

Semanas 28 a 31

El bebé pesa alrededor de 1 a 1,5 kg y mide entre 37 y 41 cm. Ya abre y cierra los ojos, la piel se va alisando y el cerebro se desarrolla rápido, formando nuevas conexiones. Los pulmones aún son inmaduros, pero en ellos empieza a producirse surfactante, la sustancia que ayuda a que los pulmones se expandan tras el nacimiento. En esta etapa los movimientos son fuertes y se notan muy bien.

Semanas 32 a 35

El peso sube hasta los 1,7 a 2,5 kg y el bebé acumula grasa bajo la piel, que le hará falta para conservar el calor después de nacer. Los huesos se fortalecen (salvo los huesos blandos del cráneo, que deben seguir siendo flexibles para el parto) y crecen las uñas. Para este momento, la mayoría de los bebés se giran con la cabeza hacia abajo (presentación cefálica). Si tu bebé todavía está sentado, con las nalgas hacia abajo (presentación de nalgas), aún tiene tiempo de darse la vuelta, y el médico lo irá vigilando.

Semanas 36 a 40

Al llegar a término, el bebé suele pesar 2,7 a 3,5 kg y medir entre 48 y 52 cm. Los pulmones están prácticamente maduros y los órganos, listos para funcionar por su cuenta. Unas semanas antes del parto, a muchas mamás se les baja la barriga: el bebé encaja la cabeza en la entrada de la pelvis. Respirar se vuelve un poco más fácil, pero aumenta la presión sobre la vejiga y el periné. Es una de las señales suaves de que el parto se acerca.

Qué siente mamá: cómo cambia el cuerpo

El útero, cada vez más grande, ocupa ahora casi toda la cavidad abdominal y «aprieta» los órganos vecinos, así que en el tercer trimestre aparece todo un abanico de sensaciones. Casi todas forman parte normal del embarazo, aunque no sean las más agradables.

Pregnant woman in her third trimester resting on a couch with a hand on her belly
  • Falta de aire. El útero empuja el diafragma y cuesta más respirar hondo. Suele aliviarse cuando baja la barriga.
  • Acidez. Las hormonas relajan la válvula entre el estómago y el esófago, y el útero presiona el estómago. Ayudan las comidas pequeñas y frecuentes y evitar lo picante y lo graso por la noche; te contamos más en el artículo sobre la acidez en el embarazo.
  • Hinchazón. Una ligera hinchazón de pies y tobillos al caer la tarde es de lo más común. Pero una hinchazón brusca de cara y manos junto con dolor de cabeza merece atención: cuándo la hinchazón es normal y cuándo conviene consultar lo explicamos en un artículo aparte sobre la hinchazón en el embarazo.
  • Dolor de espalda y pelvis. El centro de gravedad se desplaza y los ligamentos se ablandan por efecto de las hormonas. Los estiramientos suaves, el calzado cómodo y un buen apoyo para la espalda ayudan mucho; qué más funciona puedes leerlo en el artículo sobre el dolor de espalda en el embarazo.
  • Ganas frecuentes de orinar. El bebé presiona la vejiga, así que vas al baño más a menudo, sobre todo de noche.
  • Insomnio. Encontrar una postura cómoda no es fácil, y los pensamientos sobre el parto no dejan dormir. La mejor postura es de lado (más a menudo sobre el izquierdo) con una almohada entre las rodillas; más ideas en la guía sobre cómo dormir en el embarazo.
  • Contracciones de práctica. El útero «ensaya»: la barriga se endurece durante unos segundos y luego se relaja. Son irregulares y normalmente indoloras; cómo distinguirlas de las verdaderas lo describimos en el artículo sobre las contracciones de Braxton Hicks.

Movimientos del bebé: contar siguiendo la norma

Los movimientos del bebé son tu «informe» diario sobre su bienestar. Cerca del parto cambia la forma de moverse: hay menos espacio y las pataditas se sienten distintas, pero el bebé no debe quedarse quieto. Muchos médicos aconsejan contar los movimientos una vez al día, en un momento tranquilo: lo normal es que en un par de horas notes alrededor de 10 movimientos claros. Cómo se establece esta norma y qué se considera actividad suficiente lo explicamos en detalle en el artículo sobre los movimientos del bebé semana a semana. Si tu bebé se queda notablemente más quieto de lo habitual o dejas de sentir sus movimientos, no esperes: contacta enseguida con tu médico.

Controles y análisis en el tercer trimestre

Las visitas al médico se vuelven más frecuentes en el tercer trimestre: primero cada dos o tres semanas y, cerca del parto, cada semana. Esto es lo que probablemente te espera:

  • Ecografía de las semanas 30 a 34. Valora el crecimiento y el peso del bebé, la cantidad de líquido amniótico, la madurez y la posición de la placenta, y la presentación.
  • Doppler y cardiotocografía (CTG). El Doppler muestra el flujo sanguíneo en los vasos de la placenta y del cordón umbilical, y la cardiotocografía registra los latidos del bebé y el tono del útero; es una forma de comprobar que el bebé está a gusto.
  • Hemograma y nivel de hierro. En el tercer trimestre es frecuente detectar anemia; el médico puede recetar hierro.
  • Control de la glucosa. Si hay factores de riesgo, se revisa el azúcar para detectar a tiempo la diabetes gestacional.
  • Cultivo del estreptococo del grupo B (EGB). Suele tomarse en las semanas 36 a 37. Si el resultado es positivo, durante el parto se administra un antibiótico para proteger al bebé; es una práctica estándar y segura.
  • Presión arterial y proteínas en la orina. Se revisan en cada visita para no pasar por alto la preeclampsia.
  • Aumento de peso. El médico sigue su evolución; qué aumento se considera saludable lo explicamos en el artículo sobre el aumento de peso en el embarazo.

Cerca de la fecha, el médico confirma la posición del bebé (cefálica o de nalgas), de la que depende el plan del parto.

Síntomas de alarma: cuándo acudir al médico con urgencia

La mayoría de las sensaciones del tercer trimestre son molestas, pero seguras. Aun así, hay señales ante las cuales debes contactar de inmediato con tu médico o ir a la maternidad:

  • Disminución brusca o ausencia de movimientos: el bebé se ha quedado notablemente más quieto de lo habitual.
  • Sangrado por la vagina (que no hay que confundir con el tapón mucoso con hilillos de sangre).
  • Pérdida o rotura de aguas: un líquido transparente que gotea o sale de golpe.
  • Dolor de cabeza intenso, «moscas» delante de los ojos, hinchazón brusca de cara y manos, dolor en la parte alta derecha del abdomen: posibles señales de preeclampsia.
  • Contracciones regulares antes de las 37 semanas: pueden indicar un parto prematuro.
  • Dolor abdominal intenso y constante, fiebre alta, desmayo o mareo fuerte.

En estas situaciones es mejor prevenir y llamar al médico que esperar. Para eso están los profesionales, para acompañarte.

Señales de que el parto se acerca: cómo saber que ya falta poco

Unos días o semanas antes del parto, el cuerpo da señales suaves, los llamados pródromos. Por sí solas no significan que el parto sea hoy, pero avisan de que el final está cerca:

  • La barriga baja: respirar es más fácil, pero aumenta la presión hacia abajo.
  • Expulsión del tapón mucoso: un grumo de moco espeso, a veces con hilillos de sangre. Cómo es y qué significa lo mostramos en el artículo sobre el tapón mucoso.
  • Contracciones de práctica más frecuentes e intensas.
  • Dolor tirante en la zona lumbar y sensación de «retortijón» en el bajo vientre.
  • Un subidón de energía y el «instinto de nido»: de repente te entran ganas de limpiarlo y ordenarlo todo.

El parto de verdad se distingue por contracciones regulares que van a más, que se hacen más frecuentes e intensas y no ceden al cambiar de postura, además de la rotura de aguas. Cómo diferenciarlo de una falsa alarma y cuándo ir a la maternidad se explica en detalle en el artículo sobre cómo saber que ha empezado el parto.

Preparación para el parto y la maternidad

La calma en el parto nace, en gran parte, de prepararse con antelación. Esto es lo que conviene hacer en el tercer trimestre:

Packed hospital bag with folded baby clothes, a knit blanket, towels and essentials on a bed
  • Prepara la maleta para la maternidad hacia la semana 36: documentos, cosas para mamá y para el bebé. Tienes una lista completa en el artículo con la lista para la maternidad.
  • Piensa tu plan de parto y coméntalo con el médico: la analgesia, quién estará contigo, tus preferencias. El plan es una guía flexible, no un guion rígido.
  • Aprende técnicas de respiración y relajación: ayudan a vivir las contracciones con más calma. Los cursos de preparación al parto vienen muy bien.
  • Organiza la logística: cómo y con quién llegarás a la maternidad, quién estará localizable.
  • Descansa. Dormir y dar paseos tranquilos importa ahora más que la limpieza general.

Y una cosa más: no intentes inducir el parto por tu cuenta con remedios caseros antes de tiempo; si hay indicación médica, la inducción la realiza el médico en condiciones seguras.

Lo esencial sobre el tercer trimestre

  • El tercer trimestre abarca las semanas 28 a 40; se considera a término a partir de la semana 37.
  • El bebé gana peso y grasa, sus pulmones y su cerebro «maduran» y, hacia las semanas 36 a 40, suele colocarse cabeza abajo.
  • Falta de aire, acidez, hinchazón de piernas, dolor de espalda, insomnio y contracciones de práctica son parte típica (y pasajera) de esta etapa.
  • Vigila los movimientos cada día: que el bebé se quede notablemente más quieto es motivo para llamar al médico enseguida.
  • Los controles incluyen ecografía, cardiotocografía, control de la presión y de las proteínas en la orina, análisis de sangre y cultivo del EGB.
  • Sangrado, pérdida de aguas, dolor de cabeza intenso con hinchazón y «moscas», y contracciones regulares antes de las 37 semanas son señales para contactar con el médico de inmediato.
  • Prepara con antelación la maleta para la maternidad y piensa tu plan de parto: la preparación aporta calma.

Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye la consulta individual con tu médico. Sobre tu estado de salud, tus controles y la preparación para el parto, consulta siempre con tu ginecólogo-obstetra.

Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.

Estamos contigo en cada semana del camino

Descargar en el App Store

Seguir leyendo