Estreñimiento en el embarazo: causas y qué hacer
El estreñimiento en el embarazo es una molestia frecuente. Causas, remedios seguros para aliviarlo, alimentos que ayudan y los síntomas de alarma.
Equipo de Mama Ai
Si en las últimas semanas ir al baño se ha convertido en todo un suplicio, no eres la única. El estreñimiento en el embarazo es una de las molestias más frecuentes entre las futuras mamás: lo experimenta casi una de cada dos mujeres. Es incómodo, a veces incluso doloroso, pero casi siempre se puede aliviar con métodos suaves y seguros.
A continuación vemos por qué aparece el estreñimiento durante el embarazo, qué hacer para aliviarlo en primer lugar, qué alimentos y hábitos ayudan, qué laxantes y remedios caseros conviene evitar sin supervisión médica y ante qué síntomas debes pedir ayuda.
Por qué aparece el estreñimiento en el embarazo: causas
El estreñimiento es una evacuación poco frecuente (menos de tres veces por semana), de heces duras o en forma de "bolitas", difíciles de expulsar y a menudo con sensación de vaciado incompleto. Durante el embarazo confluyen varias causas naturales.
- La progesterona. La principal hormona del embarazo relaja la musculatura lisa, incluidas las paredes del intestino. El peristaltismo (las contracciones en forma de onda que hacen avanzar los alimentos) se ralentiza, el contenido permanece más tiempo en el intestino y pierde agua, por lo que las heces se vuelven más duras.
- El útero en crecimiento. En el segundo y el tercer trimestre, el útero presiona cada vez más el intestino, estrechando su paso y dificultando el avance de las heces.
- El hierro de las vitaminas. Los suplementos de hierro y muchos complejos prenatales suelen estreñir. Si el estreñimiento apareció poco después de empezar a tomarlos, coméntalo con tu médico: a veces ayuda cambiar la forma o la dosis.
- Menos movimiento. El cansancio, la pesadez y las náuseas del inicio del embarazo reducen la actividad física, y precisamente el movimiento es lo que ayuda al intestino a funcionar.
- Falta de líquidos y de fibra. Con la deshidratación, el cuerpo extrae agua del contenido intestinal y las heces se compactan todavía más.
Cuándo empieza y con qué frecuencia ocurre
El estreñimiento puede aparecer ya en el primer trimestre, cuando sube el nivel de progesterona, y suele acentuarse hacia el tercero, a medida que el útero crece. Según distintas estimaciones, el estreñimiento afecta a entre el 11 y el 38 % de las embarazadas, así que es un problema muy común y, por lo general, no peligroso.
La buena noticia: el funcionamiento del intestino se puede mejorar en gran medida con el estilo de vida. Igual que la acidez estomacal, el estreñimiento es uno de esos compañeros "digestivos" del embarazo que suelen desaparecer después del parto.
Qué hacer: remedios seguros para aliviar el estreñimiento
En la mayoría de los casos conviene empezar no por los medicamentos, sino por pasos sencillos y comprobados. A menudo bastan para regular el tránsito intestinal.
Más fibra en la alimentación
La fibra retiene agua y da volumen a las heces, ayudándolas a avanzar. Intenta obtener unos 25–30 g de fibra al día de distintas fuentes:
- verduras y frutas, a ser posible con piel: peras, manzanas, kiwis, ciruelas;
- ciruelas pasas y orejones, un laxante natural suave;
- cereales integrales: avena, trigo sarraceno, pan integral, arroz integral;
- legumbres: lentejas, frijoles, garbanzos;
- frutos secos y semillas, por ejemplo de lino o de chía.
Aumenta la fibra de forma gradual y siempre acompañada de agua: un incremento brusco "en seco" puede aumentar la hinchazón. Encontrarás más información sobre una dieta equilibrada en nuestro artículo sobre la alimentación en el embarazo.

Suficiente líquido
El agua ayuda a que la fibra cumpla su función. Procura beber unos 8–10 vasos de líquido al día: agua, aguas de fruta naturales, sopas. A muchas mujeres les ayuda un vaso de agua tibia o de jugo de ciruela pasa en ayunas por la mañana, porque la bebida caliente "despierta" suavemente el intestino. En cambio, conviene no abusar del café ni del té cargado: la cafeína puede aumentar la deshidratación.
Movimiento cada día
Incluso una caminata corta de 20–30 minutos, nadar o una gimnasia suave para embarazadas estimulan el peristaltismo. La actividad regular es una de las formas más sencillas y seguras de regular el tránsito intestinal. Si te sientes bien, muévete un poco cada día.
Rutina y hábitos en el baño
El intestino agradece la rutina. Intenta ir al baño más o menos a la misma hora, mejor unos 20–30 minutos después de comer, cuando el reflejo natural es más fuerte. No aguantes las ganas ni tengas prisa. Apoya los pies en un banquito bajo para que las rodillas queden más altas que las caderas: esa postura (como en cuclillas) relaja los músculos y facilita la evacuación sin necesidad de pujar.
Masaje y relajación
Un masaje suave contra el estreñimiento —caricias ligeras en el abdomen en el sentido de las agujas del reloj— puede favorecer el avance de las heces. Hazlo sin presionar y sin dirigir la fuerza hacia el útero. También ayuda la relajación general: la prisa y el estrés "tensan" el intestino, mientras que la calma favorece la regularidad.
Remedios caseros y laxantes: qué es seguro y qué no
Muchas mujeres buscan remedios caseros para el estreñimiento, y algunos son realmente seguros durante el embarazo: las ciruelas pasas y su compota, los orejones, el agua tibia en ayunas, el kéfir, y suficiente fibra y agua. En cambio, conviene tomar con precaución las recetas "de la abuela" de dudosa reputación.
Sin consultarlo con tu médico, es mejor no usar:
- laxantes estimulantes (por ejemplo, a base de sen) ni aceite de ricino: pueden provocar cólicos y, en dosis altas, incluso contracciones uterinas;
- preparados salinos y osmóticos "de limpieza", enemas y tés "détox" sin indicación médica;
- cualquier medicamento para el estreñimiento "por recomendación de una amiga": lo que sirve fuera del embarazo no siempre es seguro ahora.
Si los cambios en el estilo de vida no han sido suficientes, el médico puede recomendarte un producto suave permitido durante el embarazo (por ejemplo, formadores de volumen o laxantes osmóticos que ablandan las heces). Lo importante es que la elección la haga un profesional, y no la publicidad o un foro.
Estreñimiento y hemorroides: qué relación tienen
El esfuerzo intenso y las heces duras aumentan la presión sobre las venas del recto: así aparecen o se agravan las hemorroides (venas dilatadas del ano). Se manifiestan con picor, molestias y, a veces, sangre de color rojo vivo en el papel. Por eso combatir el estreñimiento también previene las hemorroides: cuanto más blandas son las heces, menos hay que pujar.
Si notas sangre, es importante no asustarse, pero tampoco ignorarla: aunque parezca que son gotas de sangre por las hemorroides al hacer esfuerzo, coméntalo con tu médico para descartar otras causas.
Cuándo acudir al médico
La mayoría de las veces el estreñimiento en el embarazo no es peligroso. Pero hay síntomas con los que no conviene esperar: ponte en contacto con tu médico si tienes:
- un dolor abdominal fuerte o tipo cólico que no se va;
- sangre en las heces o un sangrado abundante por el recto;
- estreñimiento que alterna con diarrea;
- varios días sin evacuar a pesar de las medidas tomadas, o náuseas y vómitos;
- estreñimiento que comenzó tras un nuevo suplemento de hierro: comenta la posibilidad de cambiarlo.
En resumen
- El estreñimiento en el embarazo es muy frecuente: lo provocan la progesterona, el útero en crecimiento, el hierro de las vitaminas y la menor actividad física.
- Qué hacer en primer lugar: más fibra, agua y movimiento, y una rutina tranquila para ir al baño.
- Las ciruelas pasas, los orejones y el agua tibia en ayunas son remedios caseros seguros; evita los laxantes estimulantes y los enemas sin supervisión médica.
- Prevenir el estreñimiento también protege frente a las hemorroides.
- Sangre, dolor fuerte, alternancia de estreñimiento y diarrea o falta de mejoría son motivos para acudir al médico.
Este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye la consulta personalizada con un profesional. Para tu situación concreta, la toma de vitaminas con hierro y cualquier remedio contra el estreñimiento, consulta a tu ginecólogo-obstetra o a tu médico de cabecera.
Creado con IA y revisado por el equipo de Mama Ai. Información educativa — no sustituye el consejo médico profesional.
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